Fotorreportaje
Salud mental, otro desafio del confinamiento

La pandemia de COVID19 en México ha mostrado un problema más de salud publica, que se ha intensificado en estos tiempos de confinamiento: la atención a la salud mental de la población.
La soledad, la pérdida de la rutina y hábitos ha implicado cambios sustanciales en las personas, a quienes el confinamiento, comienza a afectarles con trastornos de sueño y de alimentación, ataques de pánico, ansiedad, euforia, desesperación, frustración y depresión.



Autor: Quetzalli Blanco




Raúl Martínez, de 26 años, fue diagnosticado con ansiedad y depresión meses antes del confinamiento, y a pesar de estar medicado psiquiátricamente, el encierro y la falta de las terapias asistidas le ha provocado síntomas como dolor muscular, de garganta y falta de respiración, por lo que ha llamado al menos una vez por semana a la línea COVID, pero al no presentar fiebre, los asesores le responden: “no hay contagio”.












Por otro lado, la familia Luna maneja esta situación nacional como una forma de convivir, donde cada integrante toma un rol en las tareas de casa. “Estamos juntos y eso nos hace menos difícil las cosas”.








Marisol Cid, con trastorno de ansiedad y bordeline dice sentirse cómoda con el aislamiento, pues le provee tiempo a solas. “La pandemia me dio la oportunidad de sentirme tranquila y creativa”, asegura.