Fotorreportaje
Dulce, madre y organillera
Sobreviviendo al confinamiento

Dulce es una joven madre de tres pequeños, Merceri, Yoshua y Santiago; vive en la alcaldía de Iztapalapa, separada de su esposo desde hace dos años por problemas de violencia intrafamiliar. En esa época también se inició en el oficio de organillera. Ella, junto con dos amigos del mismo barrio, la colonia Xalpa, conocida porque varias personas se dedican a este oficio, alquilan un mueble(así le llaman al órgano) y salen a tocar por diversas rutas de la ciudad de México; hasta que se decretó la fase 3 de contingencia por COVID-19 y poco a poco perdieron espacios para trabajar.
Antes de la pandemia, con el apoyo de su mamá, quien cuida a sus hijos, Dulce, salía a trabajar toda la semana, pero poco a poco fueron menos los días que salía a buscar el sustento para su familia. Hoy se encuentra en confinamiento junto a sus hijos y al órgano que muy pronto tendrá que devolver. Hoy el Cilindro de Dulce tendrá que esperar en silencio el fin del confinamiento por esta Pandemia.



Autor: Susana Gil