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2020-04-07   13:00:45   CULTURA
¿Necesita Vicente Francisco Torres mencionar a Borges?

Por Julián Crenier

[Tuvieron que pasar casi cuatro décadas para que la antología de literatura policial elaborada por Vicente Francisco Torres volviera a ver la luz editorial…]

 

México, 7 de abril (Notimex).— Una constante dentro de la concepción de la literatura, tanto mexicana como global, es pensar el género policial como una mera forma de entretenimiento y una lectura sin seriedad. ¿Acaso es exclusivamente una lectura placentera para pasar el rato? ¿Realmente no tiene nada de rigor artístico detrás de sus páginas?

      Vicente Francisco Torres (Ciudad de México, 1953), escritor, periodista, profesor de la Universidad Autónoma Metropolitana-Azcapotzalco, y colaborador de esta sección cultural, es alguien que piensa lo contrario, por lo cual se dio a la tarea de reunir en el libro El cuento policial mexicano (Cofradía de Coyotes, 2019) a varios de los autores más importantes del siglo XX de este país.

      “Sobre el género policiaco se ciernen muchas opiniones contradictorias —apunta Vicente Francisco Torres en el prólogo— que van desde la determinación de sus orígenes hasta el cuestionamiento de su naturaleza artística”. Pero no se trata de obras que carezcan de pureza intelectual; muy al contrario, si hay ausencia de ella entonces pierden la gracia de grandes autores como Roger Caillos o el propio Jorge Luis Borges, según apunta el antólogo.

 

La recopilación y el aprendizaje

Por esto mismo, en esta sección cultural nos hemos dado a la tarea de buscar a Vicente Francisco Torres para hablar más a profundidad acerca de este género literario y también sobre el origen de su libro:

      —Este libro lo publicó Emmanuel Carballo hace 38 años —dice Vicente Francisco Torres—. En realidad fue un suplemento monográfico de “El Gallo Ilustrado”, del desaparecido periódico El Día. Hasta hoy se dio la oportunidad de que volviera al camino.

      La antología incluye textos de escritores como Rafael Solana, Antonio Helú, María Elvira Bermúdez, Rafael Bernal, Raymundo Quiroz Mendoza, Vicente Fe Álvares, José Martínez de la Vega, Juan E. Closas y Luis Arturo Ramos. Vicente Francisco Torres comparte cómo fue el proceso de selección para lograr su objetivo:

      —A finales de los años setenta leí mucha novela negra porque llegaban los saldos de la Editorial Bruguera a una tienda de ropa que estaba por mi casa, en Tacuba. La tienda se llamaba Almacenes García, misma que ya cambió su nombre a Cuidado con el Perro. Quise saber qué habría del género en Hispanoamérica y me dediqué a buscar en librerías de viejo y en la hemeroteca; tuve también la fortuna de conocer a María Elvira Bermúdez, quien compartió conmigo su sabiduría. Así pude recopilar los textos e hice el prólogo con lo que yo iba aprendiendo. 

 

Nuestro país en el Paraíso

—¿Por qué cree que la literatura policial, tanto mexicana como la extranjera, ha sido menospreciada?

      —En la literatura policial, igual que en la literatura oficial, hay obras desdeñables, incluso de autores que son famosos y pasan por importantes. Creo que se menosprecia a los autores que producen en serie y entregan libros descuidados. Piensa que la novela negra tiene a prosistas como Dashiell Hammett, Raymond Chandler, Chester Himes, Horace Mc Coy, Ricardo Piglia, Mempo Giardinelli… Escritores contemporáneos mexicanos como Enrique Serna, Juan José Rodríguez, Luis Arturo Ramos y Bernardo Esquinca han publicado novelas en este género y son literatura artística que, cada uno en su campo puede hombrearse con Eduardo Antonio Parra o Jesús Gardea. Hay casos de escritores que han publicado novelas negras a la par que obras capitales, como Gonzalo Martré. Él sigue siendo juzgado por sus corrosivos libelos pero la mayoría de los lectores no conoce su novelística sobre la ciudad y la política mexicanas.

      —¿Por qué diría que es importante el género policial hoy en día? Tanto leerlo como escribirlo.

      —Yo he leído narrativa policial por placer, no porque fuera importante; después aprendí allí cosas sobre las sociedades y también sobre la condición humana. La buena novela negra te muestra la esencia del ser humano, como en las obras de Somerset Maungham o Stefan Sweig. Claro, cada quien con sus recursos, con sus preocupaciones, con su estilo.

      “Se ha dicho que la literatura policiaca es el medio ideal para mostrar el mundo violento que vivimos, pero esto me parece una exageración para llevar agua al molino de estos narradores. ¿Qué novela policial mostró mejor nuestro país, en la década de los setenta, que Guerra en el Paraíso de Carlos Montemayor?”

 

No se lee por morbo

—¿Es necesario para los autores de este tipo de literatura un proceso de investigación y documentación previa para la solución de los casos o incluso para escribir el proceso del crimen?

      —Lo mismo que en toda literatura de imaginación y, además, el autor necesita haber vivido.

      —¿Considera que, a lo largo del tiempo, parte de los lectores de este género se han generado por morbo?

      —No, para nada. Me parece que ni la nota roja se revisa por morbo, sino para saber que nosotros no somos víctimas ni victimarios. ¿Quién lee a Jorge Ibargüengoitia por morbo? ¡O a Rodolfo Usigli!

      —¿Por qué diría que Argentina ha sido el centro de producción de literatura policial más importante de América Latina?

      —Esto se debe a que Argentina, como México, son grandes centros urbanos. Aunque no debemos olvidar que hay excelentes novelas negras rurales, como 1850 almas.

 

Narconovelas, no novelas de enigma

—¿Qué representa la intriga y el enigma para la sociedad mexicana y el mundo en general?

      —Son recursos de los escritores para atrapar a los lectores; pasa lo mismo con la novela de aventuras.

      —¿Cómo se introduce lo lúdico dentro de este género?

      —Esto tiene que ver con cada escritor. Rafael Bernal se dio vuelo con el refranero de El complot mongol. En Luis Arturo Ramos es parte de toda su obra. En Enrique Serna en un chorro de vitriolo que derrite a sus personajes y nos derrite a los lectores. Si lees la tetralogía detectivesca de Martré no pararás de reírte, lo mismo que con los libros de Eduardo Villegas Guevara.

      —Siendo un género con tanto tiempo de vida, ¿cómo es que los autores han innovado en su escritura con el paso de los años?

      —Esto es producto de las búsquedas personales de cada escritor, que también son exigencias del tiempo que viven. Con tanta violencia que tuvimos con Peña Nieto y Calderón, era natural que se hicieran narconovelas y no novelas de enigma.

 

Vivir para escribir

—Como escritor, ¿cuál es un consejo que daría a escritores jóvenes de literatura policial?

      —Que lean y aprendan de otros. ¡Ah!, y que vivan.

      —De este género, ¿cuáles son los autores favoritos de Vicente Francisco Torres de todos los tiempos?

      —La lista es muy larga: Poe, Simenon, los norteamericanos que mencioné al principio. ¿Necesito mencionar a Borges? 

NTX/JC/VRP

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